Sierra en resistencia: el clamor de los pueblos por rescatar sus playas
PAJAOAN, VER.-
El calor no dio tregua, pero tampoco detuvo a quienes decidieron salir a caminar por algo más grande que ellos mismos. Desde las primeras horas del día, la cabecera de Pajapan se convirtió en punto de encuentro de una movilización que no nació de la improvisación, sino del cansancio acumulado ante un entorno cada vez más deteriorado
No eran solo pasos los que avanzaban, era la voz de la sierra. Comuneros de Pajapan, Tatahuicapan y Mecayapan dejaron atrás las distancias geográficas para caminar unidos, conscientes de que la contaminación que hoy invade sus playas y lagunas no reconoce fronteras
Entre cerros, caminos de terracería y comunidades que se iban sumando al paso, la marcha creció como crece la indignación: constante, inevitable

Las pancartas no solo denunciaban, también narraban una realidad que ha golpeado directamente la vida de cientos de familias: menos pesca, menos turismo, menos oportunidades
El trayecto, que atravesó Batajapan y San Juan Volador, se transformó en una procesión de resistencia. Cada consigna era un eco que se multiplicaba entre la vegetación de la sierra de Santa Martha, recordando que la riqueza natural de la región hoy enfrenta una de sus pruebas más difíciles
El destino fue Jicacal. Ahí, donde el mar alguna vez fue sinónimo de abundancia, hoy se percibe la huella de la contaminación. Frente a ese paisaje herido, los manifestantes no guardaron silencio
Al contrario, alzaron la voz con más fuerza.
El mensaje fue directo: no hay tiempo para la indiferencia

Exigen acciones reales de saneamiento, atención inmediata para las comunidades afectadas y respaldo económico para quienes dependen del mar y hoy ven reducido su sustento
La movilización no fue un acto aislado. Fue una advertencia. Una señal de que las comunidades están dispuestas a defender su territorio, su identidad y su futuro
Porque en la sierra de Santa Martha, el daño ambiental ya no es una amenaza lejana: es una realidad que se vive, se respira y ahora, también, se marcha
Domingo 5 de Abril 2026